
Esta mañana
el Sella brillaba de una manera especial. Su habitual
verde Asturias relucía con unos rayos de sol que
pegaban con el ímpetu de los campeones, el mismo
que pusieron hoy Juan Feliz y Pepe Gutiérrez en
su primer entrenamiento juntos después de más
de 45 años.
Los vencedores absolutos
del Descenso del Sella en el año 1968 van a celebrar
los 50 años de aquella histórica victoria
descendiendo juntos en K-2 el Sella el próximo
4 de agosto.
Cumplen así
un deseo personal y marcan un hito en los 82 años
de vida de esta mítica carrera de piraguas: Será
la primera y única vez que unos campeones conmemoran
su triunfo haciendo el descenso medio siglo después.
En aquel 1968 Feliz
y Gutiérrez batieron otro récord: fueron
los primeros palistas del Club Los Rápidos en ganar
el descenso del Sella. Aquel día salieron como
auténticas fieras a por la victoria, estaban absolutamente
motivados y su historial así lo avalaba: habían
quedado los terceros en 1966 (siendo en esa edición
los españoles mejor clasificados). En 1967 Feliz
había sido segundo con Bardales, y en el 68 se
cumplió plenamente la máxima de que a la
tercera va la vencida.
Su embarcación
se llamaba Corisa (el nombre de su patrocinador), y aquellos
dos chavales apuestos y muy concentrados (o al menos eso
parece por las fotografías de aquella jornada)
no recibieron ninguna compensación en metálico
(algo que a los deportistas de hoy les resultaría
difícil de entender). Guardan, eso sí, muchísimos
recuerdos, y un trofeo.
Aunque entonces
no había la entrega de premios en la meta riosellana,
ellos cumplieron con un emocionante ritual que ya forma
parte de la historia vintage del Sella: Fueron paseados
en lancha, para que el público pudiese conocer
y vitorear a los flamantes campeones, a los sones de un
gaitero que los acompañaba en la propia lancha.
Aquel día
en los campos de Oba estaban Dionisio de la Huerta, Hernando
Calleja entonces presidente de la Federación de
Piragüismo -, y Juan Antonio Samaranch, que ese año
había regalado un cañón al Sella,
que se disparó por primera vez para dar la salida
en aquella edición.
Han transcurrido
50 años pero las miradas de Feliz y Gutiérrez
siguen conservado el brillo de aquel entonces, sobre todo
cuando desde la terraza del Café español
miraban hoy al Sella, y decían que estos 50 años
les pasaron en un tris.
Los dos asienten
a una que ganar el Sella fue deportivamente hablando lo
más importante que les pasó.
Hoy, cuando se subieron
en su k-2 estaban perfectamente acompasados al instante,
con un estilo y unas maneras que solo están reservados
a los elegidos por los dioses del Olimpo…
El próximo
4 de agosto de 2018 Juan Feliz y Pepe Gutiérrez
entraran definitivamente en la leyenda del Sella y de
Asturias. De esa Asturias prodigiosa y legendaria que
han engendrado personajes como Pelayo - que también
está de aniversario este año -, como Pedro
Pidal, como Dionisio de la Huerta o como este par de seres
mitológicos mitad salmón, mitad piragüista
que son Pepe y Juan y que solo se dan en el Sella.
